PIERCING EN BOCA
Los piercings en la boca conllevan muchos problemas, y la mayoría no se solucionan fàcilmente.
Dolor e
inflamación en las encías, dientes dañados, infecciones, e incluso pérdida de
algunas piezas de nuestra dentadura son algunos de los 'efectos secundarios' de
una moda que está causando furor además de muchos problemas: el piercing o
joyería dental.
Las bacterias crecen se reproducen y desprenden
unas sustancias que provocan halitosis (mal aliento). Se introducen en el
agujero dónde está el piercing y pueden provocar dolor, inflamación, sangrado,
e infecciones.
Las bacterias además disminuyen el pH de
la boca, incrementando el riesgo de caries, ya que el estreptococo mutans es más activo en pH
ácido, y los dientes tienden a erosionarse con más facilidad.
El piercing en la lengua puede dañar
glándulas salivales provocando disminución de saliva en la boca y esto aumenta el
riesgo de caries, y puede afectar al sentido del gusto.
Durante la masticación también genera problemas ya que algunas bacterias impactadas en el piercing se mezclan con la comida y se ingieren, llevándolas al estómago y de ahí al resto del organismo. Esto disminuye las defensas del cuerpo ante cualquier infección o virus externo.
Durante la masticación también genera problemas ya que algunas bacterias impactadas en el piercing se mezclan con la comida y se ingieren, llevándolas al estómago y de ahí al resto del organismo. Esto disminuye las defensas del cuerpo ante cualquier infección o virus externo.
Los piercings de labio rozan contínuamente las encías. Este contacto provoca desgaste,
llagas y pérdida de la encía con la consecuente pérdida del hueso y del diente,
(signos y síntomas que la periodontitis).
El contacto de estos piercings con el diente provoca erosión en la zona dando sensibilidad, caries, y puede llegar al astillamiento o la fractura dental.
El contacto de estos piercings con el diente provoca erosión en la zona dando sensibilidad, caries, y puede llegar al astillamiento o la fractura dental.
Un estudio publicado por el Journal of the American
Dental Asociation (JADA) afirma que las personas que llevan piercing en la boca
( estando los más frecuentes en la lengua o en el labio) corren el peligro de
sufrir problemas gingivales graves, para los cuales, de momento no existe solución.
En concreto el piercing en la lengua, que es el más común (81%), provoca daños principalmente detrás de la encía inferior. El de labio (38%), sin embargo, afecta a la encía frontal ya que es la superficie con la cual existe mayor contacto y por lo tanto mayor irritación. Otros 'adornos' orales peligrosos son los que se hacen en la mejilla o el frenillo de la lengua, aunque estos se realizan con menor frecuencia.
Un estudio reciente publicado en elmundosalud.com indicaba que el 17% de las personas que llevaban un piercing habían tenido un problema de salud.
En concreto el piercing en la lengua, que es el más común (81%), provoca daños principalmente detrás de la encía inferior. El de labio (38%), sin embargo, afecta a la encía frontal ya que es la superficie con la cual existe mayor contacto y por lo tanto mayor irritación. Otros 'adornos' orales peligrosos son los que se hacen en la mejilla o el frenillo de la lengua, aunque estos se realizan con menor frecuencia.
Un estudio reciente publicado en elmundosalud.com indicaba que el 17% de las personas que llevaban un piercing habían tenido un problema de salud.





